• CFT AYSÉN: “ADMISIÓN 2021”

    El día lunes recién pasado, pudimos ser testigos de la promulgación de una ley que establece 15 centros de formación técnica estatales ubicados en cada una de las regiones de nuestro país, cuya creación tiene como objetivo cubrir las necesidades laborales propias de cada comunidad.

    Sin duda es un gran proyecto para Chile, pero sobre todo para las regiones, debido a la alta demanda de jóvenes interesados en acceder a una educación que les permita trabajar en materias relacionadas con recursos claves que cada región del país posee.

    Este proyecto contará con tres etapas: la primera de ellas, contempla cinco CFT entre los años 2016 y 2017; la segunda etapa contempla cinco centros más el año 2018; y la tercera contempla los cinco restantes para el año 2020 y 2021. Cada centro de formación técnica estará dirigido por una universidad estatal o pública. En el caso de la Región de Aysén, contará con apoyo de la nueva Universidad de Aysén, dirigida a su vez por Roxana Pey, la rectora que hasta ahora ha conducido de manera ideológica el proceso estatutario de dicha casa de estudios.

    En la Región de Aysén, actualmente contamos con casas de estudios como INACAP que cubren en parte los intereses educacionales de los jóvenes, sin embargo ellos aún deben seguir emigrando a ciudades que cuentan con una variada oferta educativa, como universidades, institutos profesionales u otros centros de formación técnica, dejando sus vidas atrás para poder surgir académica y laboralmente, problemática que hasta hoy significa un tremendo sacrificio para las familias de nuestra región, ya que todo ese proceso se traduce en gastos económicos altísimos; gastos que las familias de clase media no alcanzan a cubrir.

    Como joven patagón, considero esta ley como una iniciativa positiva para nuestra región ya que los recursos naturales que poseemos sin innumerables, y necesitamos trabajadores especializados para utilizarlos de una manera adecuada y responsable. Sin embargo, lamento profundamente que la realización de este anhelado proyecto sea recién para el año 2021, porque, como suele suceder, nuestra lejana región nuevamente quedará  relegada al último lugar de las prioridades nacionales. Se cumple con la deuda pendiente con la educación técnica superior de Aysén, pero no se cumple con la regionalización y descentralización del desarrollo educacional.

    Espero que el actual Gobierno replantee sus prioridades y considere a nuestra región en la primera o segunda etapa de construcción porque nuestros jóvenes patagones lo merecen, pero, sobre todo, lo necesitan.

     

    DIEGO SILVA BARRERA

    JUVENTUD RENOVACIÓN NACIONAL.

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